Estrategia que define en qué ubicación geográfica se debe almacenar el inventario para optimizar tiempos de entrega, costos logísticos y niveles de servicio. Una correcta colocación del inventario permite responder con agilidad a la demanda local, reducir la distancia en la última milla y mejorar la experiencia del cliente. Es una decisión clave en operaciones omnicanal y modelos de fulfillment descentralizado.