Tráfico digital que no proviene de usuarios humanos reales o que no cumple con los estándares de calidad definidos para una interacción válida. Esto incluye visitas generadas por bots, clics fraudulentos, tráfico duplicado, manipulaciones técnicas o actividad maliciosa. El Invalid Traffic puede distorsionar métricas de rendimiento, inflar resultados de campañas y generar pérdidas económicas, por lo que las plataformas publicitarias y los anunciantes implementan sistemas de detección y filtrado para asegurar la integridad de sus datos y la efectividad de sus inversiones.