Códigos alfanuméricos generados mediante funciones criptográficas que transforman datos sensibles, como direcciones de email o números de teléfono, en valores irreversibles y anónimos. Los hashes permiten comparar y vincular información entre sistemas (por ejemplo, en entornos de clean room o durante procesos de correlación de datos) sin exponer la información original. Son una herramienta clave en contextos privacy-first, ya que protegen la identidad del usuario mientras permiten realizar análisis y segmentaciones seguras.