Programas informáticos autoejecutables que se almacenan en una blockchain y se activan automáticamente cuando se cumplen condiciones predefinidas. Permiten formalizar acuerdos entre partes sin necesidad de intermediarios, garantizando transparencia, trazabilidad y seguridad. Su lógica condicional (“si ocurre X, entonces ejecutar Y”) los hace ideales para automatizar procesos en sectores como finanzas, logística, seguros y propiedad intelectual.