Forma de financiamiento basada en gastos operativos, en lugar de inversiones de capital (CAPEX). En el contexto tecnológico, implica pagar por el uso de servicios (como almacenamiento en la nube, software o infraestructura) de manera mensual o por consumo, en vez de realizar una gran inversión inicial. Este modelo permite mayor flexibilidad, escalabilidad y accesibilidad para empresas de todos los tamaños, y ha sido clave en la adopción de tecnologías relacionadas al Big Data y la computación en la nube.